jueves, 25 de agosto de 2016

El Juramento Hipocrático

Hipócrates, conocido como el Padre de la Medicina, fue un médico griego autor del célebre juramento que, sin haber leído jamas, todos exigen al medico cumplir. Si conociéramos el Juramento Hipocrático, sabríamos que el mismo no se refiere en absoluto al ejercicio sacerdotal y filantrópico que todos creen, sino que representa un compromiso de clase y absolutamente elitista del ejercicio médico. No habla de pobres ni de asistencialismo ni de altruismo. Si el Juramento Hipocrático se cumpliera, todo el que ejerce la docencia sería muy rico porque compromete a cada medico a compartir sus ingresos con sus maestros. Solo los ricos y los pertenecientes a una élite social, tendrían oportunidad de ejercer la medicina. Prohíbe a los médicos, eso si, practicar abortos (una posición mas política-religiosa que ética o medica), envenenar a los pacientes, hacer daño de forma expresa, seducir a los pacientes ( lo que indica que desde entonces se hacia), violar el secreto médico, y algunas cosas más que nada tienen que ver con lo social o lo mercurial como mucha gente cree. Así, cuando un médico explota a su paciente, o le "arranca un riñón", debe estar violando alguna ley pero no el Juramento Hipocrático, sencillamente porque al tal Hipócrates le importaba un pepino tal abuso.
He aquí el Juramento Hipocrático original:
"Juro por Apolo, médico, por Esculapio, Higía y Panacea y pongo por testigos a todos los dioses y diosas, de que he de observar el siguiente juramento, que me obligo a cumplir en cuanto ofrezco, poniendo en tal empeño todas mis fuerzas y mi inteligencia."
"Tributaré a mi maestro de Medicina el mismo respeto que a los autores de mis días, partiré con ellos mi fortuna y los socorreré si lo necesitaren; trataré a sus hijos como a mis hermanos y si quieren aprender la ciencia, se la enseñaré desinteresadamente y sin ningún género de recompensa."
"Instruiré con preceptos, lecciones orales y demás modos de enseñanza a mis hijos, a los de mi maestro y a los discípulos que se me unan bajo el convenio y juramento que determine la ley médica, y a nadie más."
"Estableceré el régimen de los enfermos de la manera que les sea más provechosa según mis facultades y a mi entender, evitando todo mal y toda injusticia. No accederé a pretensiones que busquen la administración de venenos, ni sugeriré a nadie cosa semejante; me abstendré de aplicar a las mujeres pesarios abortivos."
"Pasaré mi vida y ejerceré mi profesión con inocencia y pureza. No ejecutaré la talla, dejando tal operación a los que se dedican a practicarla."
"En cualquier casa donde entre, no llevaré otro objetivo que el bien de los enfermos; me libraré de cometer voluntariamente faltas injuriosas o acciones corruptoras y evitaré sobre todo la seducción de mujeres u hombres, libres o esclavos."
"Guardaré secreto sobre lo que oiga y vea en la sociedad por razón de mi ejercicio y que no sea indispensable divulgar, sea o no del dominio de mi profesión, considerando como un deber el ser discreto en tales casos. Si observo con fidelidad este juramento, séame concedido gozar felizmente mi vida y mi profesión, honrado siempre entre los hombres; si lo quebranto y soy perjuro, caiga sobre mí la suerte contraria."

Salcedo, República Dominicana.
18 de agosto del 2016.

viernes, 29 de julio de 2016

¿Transparencia?


Pensaba yo mientras le comentaba a un conocido, lo curioso que me resulta el modo en que los medios noticiosos y de opinión pública de países del primer mundo tratan ciertos eventos en los que se involucra el poder, como son las fuerzas de seguridad y los cuerpos de policía. En EU, Francia, Alemania, Reino Unido, por ejemplo, nadie esperaría ver en esos medios posiciones críticas, reclamos o la simple duda de la forma de actuación del gobierno ante ciertas situaciones. Todos actúan "a una" y se alinean en un frente común, encubriendo hasta cierto modo y opacando los hechos. En República Dominicana medio país se alzaría en reclamo de una mayor transparencia en hechos como los que terminaron con la vida de uno o mas asesinos en Orlando, en París, Niza o Munich. Las fuerzas de seguridad se vuelven jueces y partes. Nadie las cuestiona en un sistema sorprendentemente cerrado y poco transparente. Son confiables? No lo creo. Los gobiernos, comenzando por los de esos países, mienten y engañan al igual que sus policías y guardias. Muchos hechos así lo prueban. Aquí en esta media isla somos, para bien a veces  y para mal muchas otras, mucho mas transparentes.

Salcedo, Republica Dominicana,
23 de julio del 2016.

miércoles, 1 de junio de 2016

Eso se llama jod....


Resultado de imagen para joder

Los partidos de oposición y sus lideres aprobaron en principio el conteo electrónico de los votos. Dos semanas antes de la votación se negaron a ese tipo escrutinio y exigieron el conteo manual en todos los niveles, porque sospechaban que los equipos podían ocultar "rutinas maliciosas" para un fraude. Se les complació y aun se esta contando en algunos colegios y juntas. Ahora, como el resultado manual coincide que esas "máquinas" en un 99.99%, piden el RECONTEO manual, o sea, que se cuente manualmente OTRA VEZ en los mas de 16, 000 colegios del país. Algunos, los menos por suerte, exigen NUEVAS ELECCIONES!.
Desde chiquito aprendí que eso se llama JODER.

(Publicado originalmente en cuenta de Facebook)
Salcedo, Republica Dominicana,
20 de mayo del 2016.

Muertos de verguenza!


Salcedo, Republica Dominicana,Cuando una muchachona de nuestros barrios se enfrenta a la situación de un embarazo no deseado y secreto, para remate complicado por un intento fallido de interrupción, el dilema es insoportable. Admitir ante la insistencia de los médicos que intentan salvarle la vida que sí está embarazada como consecuencia de una actividad sexual precoz y clandestina y reconocer que a pesar de los consejos de mamá "ha metido la pata", pueden resultar inaceptables para una mente inmadura, asustada y en grave estado de confusión. Ante la posibilidad de decir "me equivoqué y aquí estoy para admitirlo y enfrentar mi error", seria preferible la muerte. Tal es el caso del excandidato a la alcaldía de Santo Domingo Este Manuel Jimenez.

1 de junio del 2016.

martes, 5 de mayo de 2015



 Crisis en el PLD

La crisis es política, y ante la torpeza de unos y de otros se impone una solución política resultado de negociaciones políticas.




El conflicto suscitado entre las dos tendencias principales que en la actualidad dominan el Partido de la Liberación Dominicana luego de la decisión del Comité Político de esa organización de imponer la reforma constitucional para restablecer la reelección presidencial, pusieron al descubierto una lucha por el liderazgo, control del Partido y del Estado que lleva ya décadas.

No se trata de un enfrentamiento por la defensa de principios partidarios, institucionales ni patrióticos, sino como han sido casi todas las luchas de tendencias en esa y en cualquiera otra organización político-partidaria policlasista: una simple guerra de grupos por alcanzar los beneficios del poder político. Por eso los grupos y tendencias están terminantemente prohibidos, desde su fundación, por los estatutos y métodos de trabajo del Partido de la Liberación Dominicana: son como un "cáncer" para la organización, a decir de su fundador, guía e ideólogo Juan Bosch, posición que todos los peleídistas, en su discurso, acatan y repiten, pero muchos no cumplen.

La actual crisis es el resultado de esa violación grosera a las reglas establecidas: la formación de grupos y tendencias, latente y discreta en el pasado, y abiertas y descaradas en la actualidad, sobre todo luego de la salida de la dirección del PLD de su fundador.

Como protagonistas de esta guerra de grupos están por un lado, el Presidente de la República, Danilo Medina Sánchez, jefe de una tendencia o grupo que lleva igual o mas tiempo que el Partido en el poder, y que desde el mismo Palacio Nacional, como segundo o armador político de los gobiernos del PLD, trabajaba como hormiguita en su construcción, colocando fichas, aquí y allá, leales a su figura y a nada más.

Paralelamente o consecuentemente, emergió el grupo o tendencia del Presidente del Partido y Presidente del la República Leonel Fernández Reyna, conformado básicamente por funcionarios y subalternos suyos, henchidos de un poder que la reelección y la corrupción resultante aumentaron con creces. Por supuesto, leonelistas ante todo.

La ruptura de ambos de jefes de grupos tras las primarias del año 2007-2008 formalizó la guerra entre dos grupos claramente diferenciados: leonelistas y danilistas; los primeros borrachos de poder y arrogancia, y los segundos, embriagados de amargura y rabia, lo que convirtió a muchos en resentidos y ávidos de venganza.

En la coyuntura actual, de nuevo es la guerra por el control del Partido y del Estado por parte de dos peledeístas propietarios de sendas mitades de PLD la convidada en la reunión del Comité Político y en el Congreso Nacional: los de Leonel cegados por su arrogancia y "necesidad" de regresar al Palacio Nacional si dar paso al menos a media docena de dirigentes dispuestos y aptos para ostentar la candidatura del partido; y los de Danilo obnubilados por el sectarismo, resentimiento y sed de venganza que razonan que es ahora o nunca y convencidos de que cuatro años más los podría emparejar con sus poderosos adversarios.

La crisis es política, y ante la torpeza de unos y de otros se impone una solución política resultado de negociaciones políticas (Santiago es tuyo, Samaná es mía, San Pedro pa'ti, Salcedo pa' mi) entre los dos jefes de tendencias. Porque ya Bosch no está para expulsarlos a los dos y los demás miembros del Comité Político lucen desdibujados, sin voz ni pensamientos propios, empequeñecidos y parecen mas bien pendientes de la mejor oferta.

Salcedo, República Dominicana,
5 de mayo del 2015.